

Soy Silvia Carro
Soy Licenciada en Psicología por la Universidad de Salamanca, habilitada para el ejercicio de la Psicología General Sanitaria desde 2015 (col M-30325).
He visto cómo la maternidad, además de amor y entrega, puede despertar emociones profundas: culpa, agotamiento, miedo o una sensación de pérdida de identidad. No porque algo esté mal en ti, sino porque cuidar tanto sin descanso deja huellas invisibles.
Mi acompañamiento busca ofrecerte un espacio donde poder entenderte, cuidar de ti y reconstruir tu equilibrio emocional sin culpa.
Posibilidad de terapia presencial en Calle Doctor Esquerdo 55, 28008 Madrid o de terapia online.
Cuando ser madre te deja sin espacio para ti
Construiremos un lugar donde puedas explorar los aspectos que te preocupan sobre maternidad
La maternidad no tiene una sola etapa: cambia, te desafía y te transforma
Desde la espera del nacimiento hasta la adolescencia, la maternidad te enfrenta a mil versiones de ti misma.
Durante el embarazo, aparecen las dudas, el miedo a hacerlo bien, la exigencia de “estar preparada”.
Después, el posparto puede sentirse como una pérdida de identidad, entre el amor inmenso y el agotamiento absoluto.
Y cuando los hijos crecen, la exigencia no desaparece: cambia de forma.
Aparecen nuevas preguntas —¿estoy haciéndolo bien?, ¿por qué me cuesta tanto disfrutar?, ¿por qué siento culpa si necesito distancia?—.
Cuidas, das, sostienes.
Y aun así sientes que no es suficiente.
Acompañamiento psicológico en las distintas etapas de la maternidad
Cada etapa de la maternidad tiene su propio peso emocional.
Durante el embarazo, cuando la ilusión convive con el miedo, el cuerpo se prepara para dar vida, pero la mente se llena de preguntas. ¿Y si no soy suficiente? ¿Y si no todo es como esperaba? En medio de la espera, también aparecen sombras: la vulnerabilidad, el cansancio, la incertidumbre ante lo desconocido.
En el posparto, el cuerpo y la mente buscan reencontrarse. El cansancio se vuelve profundo, la identidad se tambalea, y entre tomas, llantos y noches interminables, cuesta reconocerse en el espejo. Hay amor, sí, pero también pérdida de espacio, de tiempo y de la sensación de control.
En los primeros años, cuando la demanda es constante y parece no quedar aire para una misma, surgen la culpa y la autoexigencia: querer hacerlo bien, todo el tiempo, para todos. El día a día se vuelve una carrera invisible entre cuidar y sostener, mientras una parte de ti pide ser mirada.
Y cuando llega la adolescencia, cambian los miedos. Los hijos empiezan a alejarse y aparecen nuevas tensiones: el desafío, el silencio, la nostalgia de lo que fue. Se sienten pérdidas simbólicas —del niño que ya no está, de la madre que ya no sabe del todo quién es en esta nueva etapa.
La maternidad no se vive una sola vez: se transforma contigo.
Cada etapa abre una nueva versión de ti, con sus luces y sus sombras.
Y en todas ellas, también tú mereces sostén, escucha y cuidado.
Terapia psicológica para madres en Madrid (y online)
La maternidad puede remover emociones intensas: ansiedad, irritabilidad, tristeza o una sensación de vacío.
A veces no es depresión posparto, sino el impacto emocional de sostener sin ayuda, sin tiempo y con demasiada exigencia.
En terapia trabajamos para que puedas:
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comprender lo que te pasa sin culpa,
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reconectar con tu identidad más allá del rol materno,
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y aprender a cuidar sin vaciarte.
No se trata de ser una madre perfecta, sino de sentirte acompañada
Trabajaremos para que:
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Aprendas a detectar tus señales internas antes de que la ansiedad escale.
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Fortalezcas el vínculo sin perder tus límites ni tu identidad.
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Desarrolles estrategias de autocuidado realistas en tu día a día.
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Transformes la culpa y el “debería” en decisiones conscientes.
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Acompañes la adolescencia con firmeza y conexión, no desde la lucha.

